Mi fragil memoria aún recuerda como hace unos años decíamos aquello de : "Mintiendo se hicieron Populares".
La corrupción siempre ha sido una mal endémico de algunos sectores públicos, privados y por supuesto también políticos.
La ola de corrupción que sacude al PP está estremeciendo la opinión ciudadana.
¿Como nos pueden pedir esfuerzos y sacrificios los mismos que presuntamente han estado cobrando sobresueldos en dinero negro?
Mientras los populares intentan subyugar a la sociedad civíl recortando las libertades básicas, una incipiente conciencia de clase va saliendo poco a poco a las calles para reevindicar su derecho a vivir dignamente y a protestar contra el trato injusto por parte del gobierno.
Los Populares mienten desde tiempo inmemorial, la verdad es que poco o nada me importa que no hayan cumplido ni una sola de las promesas electorales con las que habílmente engañaron a los electores pues yo no les voté, lo que me preocupa es el ensañamiento de los Populares con las clases medias y bajas del país.
Los populares están haciendo escombros a marchas forzadas el estado del bienestar.
No me consuela para nada que el PP esté cayendo a marchas forzadas en intención de voto por su incompetencia, me preocupa mucho más el trabajador que se queda en el paro, la familia que no puede subsistir o aquellos que han desahuciado de sus casas.
Para los populares ellos no son una prioridad sino un obstáculo en su particular viaje hacia el abismo al que nos quieren conducir.
Lo primero el empleo, ¡por Dios!, para los populares jamás fué un objetivo a corto plazo sino una consigna pegadiza con la que engañar a la gente.
¿Como se puede crear empleo haciendo una reforma laboral a medida de la patronal y excluyendo a los representantes de los trabajadores de la negociación?
La reforma laboral de los populares es un canto al despido libre y casi gratuito para el empresario.
No salen mejor parados los futuros desempleados pues ya se han encargado los Populares de que su prestación económica sea considerablemente mermada.
Decia el popular Rajoy que le iba a meter a todo la tijera menos a la educación y a la sanidad, como veis, otro bofetón en la cara a la sociedad.
No sólo nos mienten sin rubor sino que encima nos venden la moto con la optimización de los recursos públicos mientras dejan en manos privadas la gestión de lo que consideran poco o nada rentable.
"Dejemos caer España que ya la levantaremos nosotros".. No lo digo yo, lo decía el popular y ahora ministro Cristobal Montoro hace tan sólo dos años.
Yo le digo al honorable y popular ministro que lo que se va a levantar es la socidad civíl española hastiada, insultada y humillada por parte de un gobierno que no nos representa y que además legisla descaradamente en contra nuestra.
Merecemos un gobierno que nos nos mienta.
Termino con algo que se oye con cada vez más fuerza:
El miedo está a punto de cambiar de lado..
Se ve, se siente
Cuenca: un fraude de oposición
Los excesos de las Navidades me han pasado factura. He comido demasiado turrón y demasiados polvorones. Pero puestos a tragar, hay quienes han tenido que tragarse sus palabras y, aquellos de quienes los votantes esperábamos más, han preferido morderse la lengua.
Que el PP en la provincia de Cuenca hace aguas es vox populi, pero aún así, simplemente por responsabilidad, esperábamos más. Los conquenses nos quedamos perplejos ante la facilidad con la que ciertos representantes políticos calumnian, difaman y mienten sin que este tipo de actitudes tengan repercusión negativa alguna para ellos.
Seguiré trabajando por Cuenca en la tarea que los ciudadanos me han encomendado. Con esta bonita frase se despacha el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Cuenca, Pedro J. García Hidalgo, en su cuenta de twitter después de insistir y persistir en el engaño a los conquenses para tratar de perjudicar a su rival político.
Como ciudadana que paga mis impuestos, con lo que además se paga la nómina mensual de este señor que es concejal liberado, me veo en la obligación de recordarle al señor García Hidalgo que esa no fue la tarea que los ciudadanos le hemos encomendado. Precisamente porque una diferencia mínima de 138 votos le situaron ahí, en la oposición, los ciudadanos exigimos al PP una labor más responsable.
Lejos de esta actitud, acusó a un diputado provincial socialista de ser accionista mayoritario de una empresa a la que, tras concurso público, se le adjudicaba un proyecto por parte del Ayuntamiento de Cuenca. Insistió y persistió en la mentira a pesar incluso de hablar con el verdadero dueño de la misma. Así lo ha dicho el propio empresario en un comunicado público, viéndose perjudicado por tal irresponsabilidad.
El señor García Hidalgo vociferó su mentira a lo grande, en medios escritos y radiofónicos; pero ha preferido reconocer su culpa por lo bajini. Una actitud más propia de cobardes. No, insisto, no es esto lo que los ciudadanos demandamos a nuestros responsables públicos.
Ni de ellos, ni de los máximos dirigentes de los partidos políticos que, además, presiden instituciones como la Diputación Provincial. El señor Benjamín Prieto tuvo la oportunidad de corregir a su pupilo y optó por mantener la duda. De usted esperamos que ponga orden y que vele por los intereses de los ciudadanos. De lo contrario, cuando venga a pedirnos nuevamente el voto, la respuesta de quienes un día confiamos en su persona será otra.
Que el señor García Hidalgo defienda a capa y espada los recortes del Gobierno de Cospedal en nuestra provincia no nos extraña, según observo lo bien que luce su cónyuge con su nuevo puesto en el hospital desmantelado de Cuenca, pero debiera trabajar más para corregir la imagen de patio de colegio que desprende el Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca.
Sus votantes queremos una oposición fuerte y seria, porque ya hemos perdido la cuenta de las dimisiones de concejales del PP por una u otra trifulca política interna. El señor Pulido dejó las arcas municipales con telarañas y ahora ni está ni se le espera. Se limita a ocupar una silla en los plenos. Los nuevos concejales ni sabemos quienes son y los antiguos han estado más ocupados en colocarse bien ellos mismos.
Todo apunta a que Benjamín Prieto está dejando pasar esta y otras muchas en el Grupo Municipal Popular, no vaya a levantarse el gallinero y perjudicar así al próximo candidato a la Alcaldía de Cuenca del PP y mano derecha del presidente en la Diputación, Julián Huete. Mientras que las disputas internas del PP en el Ayuntamiento de Cuenca cobran cada vez más fuerza, los ciudadanos, y especialmente quienes en su día les dimos nuestro apoyo, nos sentimos defraudados con el trabajo de la oposición y con el de su principal responsable, Benjamín Prieto.
Adela Jiménez Vargas